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Category : Formula 1

Otro parón para Alonso

David Echeverría Orellana

El fin de semana de McLaren en el Gran Premio de Austria empieza a tornarse dantesco. A los problemas del viernes, tanto en el coche de Jenson Button, sin el nuevo pack aerodinámico, como en el de Fernando, se añadió un nuevo KO en el MP4/30 del español.
Alonso sufrió un parón en su monoplaza a mitad de la tercera sesión de entrenamientos libres, al parecer por un problema en la transmisión, que le ha obligado a detener su vehículo en plena recta de meta del circuito Red Bull Ring, lo que provocó una bandera roja que ha detenido provisionalmente los entrenamientos.
Alonso marcaba en esos momentos el 15º mejor crono a 1.1 segundos del mejor crono de Vettel (Ferrari) que el viernes fue el más veloz en los primeros entrenamientos libres. La lluvia alteró el tramo final de los entrenamientos provocando el uso de neumáticos de lluvia extrema en algunos pilotos.

Kimi tiene los días contados

David Echeverría Orellana

En Ferrari ya ven la situación tal cual es. Kimi Raikkonen está empezando a desperdiciar la ocasión de hacerse valer y ser visto como la principal opción para seguir acompañando a Vettel la próxima temporada. Su desastrosa carrera en Montreal no le ayuda y en la Scuderia empiezan ya a barajar los nombres de quien podría ser su sustituto.

“No sólo pensaba en el podio, sino en mirar más hacia delante. En lugar de eso, desperdiciamos un podio. No hay excusas. Puede parecer aburrido ser terceros, pero estar fuera del podio es peor”, resumió Arrivabene en caliente tras la carrera. “Parece un caso de negligencia porque, como él ha dicho, también le sucedió el año pasado”, añadía metiendo el dedo en la llaga.

En la rueda de prensa los ánimos se habían calmado y Kimi adujo “un problema con el mapa de par motor”, como causa del trompo que le costó el tercer puesto en favor de Valtteri Bottas. Pero hasta el presidente Marchionne lo tiene en el punto de mira.

“He tenido el placer de verle competir en directo, ya habrá tiempo para decidir si continúa o no”, comentó el actual máximo mandatario, que raramente aparece por los circuitos.

El año pasado, con el tsunami que azotó el equipo, su caso quedó un tanto solapado. La salida de Domenicali, de Marmorini (jefe de motores) la llegada de Mattiacci, la dimisión obligada de Montezemolo, o el nuevo cambio de jefe por Arrivabene se unió al shock por la salida de Alonso y la llegada de Vettel. Todos los focos apuntaban a otro lado. Esta vez, el biombo que tapaba el finlandés ha caído.

Fernando lo triplicó en puntos y se aceptó desde Ferrari que el coche era inconducible para su estilo, que era un chasis a la medida del asturiano y que con esas armas Kimi poco podía ofrecer. Este año, en el invierno, se hizo un especial esfuerzo por modificar las geometrías en el SF15-T, por darle un tren delantero más preciso, tal como necesitaban Raikkonen y también Vettel.

Incluso en Bahréin, con aquel segundo puesto logrado en la última vuelta, Kimi se reivindicó como un nuevo piloto. Se dijo que la paternidad le ha cambiado, que hace una vida mucho más familiar, sin salir de fiesta, y que se había centrado en su carrera de nuevo.

Todo idílico, hasta que Vettel ha remontado 14 puestos en la carrera en que él ha perdido uno respecto a la salida. Raikkonen sigue provocando los contratiempos y Seb, el mejor en Montreal, intenta solucionarlos con maestría. La comparación no se aguanta.

 

¿Qué le pasó a Mercedes?

David Echeverría Orellana

No se hablaba de otra cosa. En los corrillos del paddock posteriores a la carrera se trataba de desentrañar el origen de la maniobra de autolesión que Mercedes había ejercido sobre su campeón, Lewis Hamilton, al que han renovado esta misma semana por 40 kilos al año. Nadie daba con la respuesta.
Los hechos son conocidos. El inglés se había paseado durante una carrera anodina, en la que había jugado con la competencia y en la que acumulaba, a falta de 15 vueltas, una ventaja de 20 segundos sobre Nico Rosberg y Sebastian Vettel.
Era un desfile por las calles de la ciudad en la que reside el triunfo que ansía cada piloto y que él sólo había conseguido en 2008, el circuito de Senna, al que trata de emular… Todo estaba decidido hasta que el violento accidente de Max Verstappen -al intentar pasar por donde no se podía a Grosjean- lo cambió todo en el último tramo.
En un abrir y cerrar de ojos, a Hamilton lo llamaron a boxes para un cambio de gomas final incomprensible y, de pronto, se encontró tercero y vejado en lo más profundo de su prestigio.

Hubo confusión y hay que aclararlo. Primero se iluminaron los carteles del coche de seguridad virtual, una neutralización puesta en marcha este año para casos de accidentes en los que la pista no está invadida. Fue una de las consecuencias del impacto fatal de Jules Bianchi en Suzuka el año pasado y trata de ralentizar los coches con un ritmo muy pausado para que no se repitan situaciones como aquella.
Pero el coche de Verstappen había quedado incrustado bajo las protecciones sintéticas, denominadas TecPro, y había que sacar casi al asfalto maquinaria y hombres para liberar el monoplaza de ese cepo plástico. Por eso dirección de carrera optó por hacer salir, casi de inmediato, el coche de seguridad real, el Mercedes GTS conducido por el incombustible Bernd Mayländer.
Perdió dos posiciones
En Mercedes no debieron enterarse del cambio y los estrategas harían las cuentas de que, respetando el tiempo delta (tipo) obligatorio que a los pilotos les aparece en la pantalla, nadie podía inquietar a Lewis. No se dieron cuenta que con el coche de seguridad real, el físico, las cuentas no salían. Va más rápido y Hamilton al salir se encontró que había perdido dos posiciones.
La razón oficial argumentada es que los neumáticos blandos (el compuesto más duro en Mónaco) estaban deteriorados y desde el muro temían que con la baja velocidad tras el coche de seguridad cayeran de temperatura de forma crítica.
De esa forma quedaría expuesto a un adelantamiento, dice la peregrina teoría, ante coches con idénticos compuestos, con las mismas vueltas a cuestas. Incluso Hamilton, con una cara hasta el suelo, intentó defender el discurso interno sin demasiada fe. Por dentro le llevaban los demonios.

El podio fue todo un contraste de alegrías contenidas para Rosberg y Vettel, casi excusándose por el inesperado regalo, y la seriedad profunda y taciturna de Lewis, que apenas levantó el trofeo de tercer clasificado, aturdido como estaba.
“No puedo expresar cómo me siento en este momento, así que no voy a intentarlo”, esbozaba Lewis ante los medios. “Sucedió todo tan deprisa que apenas lo recuerdo”, dijo al estilo de quien pone una denuncia en comisaría tras sufrir un atraco. “Uno confía en su equipo”, cerraba visiblemente abatido.
Lewis no vio nada
Hay quien le otorgaba la responsabilidad al propio Lewis, que pudo haberse negado a acatar una orden tan descabellada, pero en honor a la verdad, el piloto no podía saber si por detrás de él también podían entrar y complicarle la vida, con un juego de neumáticos nuevos, en las últimas vueltas.
“Vi en las pantallas que los mecánicos estaban preparados fuera y pensé que Nico estaba entrando, que los que iban por detrás estaban parando”, argumentaba Lewis con toda la razón. Lo que no esperaba era un fiasco como el que le aguardaba.
En Ferrari, Arrivabene valoró casi como arrogante el gesto de Mercedes. En la firma alemana, sólo de que fallaron en los cálculos. “Hemos ganado y perdido a la vez”, subrayaba Toto Wolff.
No se puede negar que hay Mundial, con sólo 10 puntos de diferencia, entre los dos pilotos de la estrella, pero a qué precio.

Carlos Sainz Jr. se va haciendo un nombre

David Echeverría Orellana

Uno jamás había competido en estas calles, Max Verstappen. A sus 17 años da un golpe en la mesa y acaba segundo a 0.149, apenas nada de todo un Lewis Hamilton, que cumple su novena participación en el circuito de Montecarlo. Carlos Sainz no se arredra y pese a pequeños problemas de tráfico en sus intentos finales, se coloca quinto, a menos de medio segundo.

El duelo del año, el que acapara todas las miradas, incluso por encima del desigual entre Mercedes y Ferrari, llega al escenario más exigente. Carlos comentaba ayer a MARCA que hoy era un día de aprendizaje y dudaba de que su doble experiencia con las World Series en Mónaco sirviera de mucho. Pero su estreno en F1 en el urbano monegasco ha sido más que provechoso. Completó 40 vueltas e inspeccionó cada límite de la pista, con esos pequeños sustos que suelen acontecer aquí, como una pasada de frenada en la chicane.

Todo positivo y sobre todo al ver que, como se intuía, el STR-10 es un coche con un chasis excepcional, a la altura de los mejores. La calificación de mañana puede ser apoteósica para el equipo de Faenza, que no se veía en puestos similares desde 2008.
El resto de la primera práctica destacó por el dominio absoluto de Lewis Hamilton, que se empleó a fondo en 47 vueltas, siempre rebajando sus propios tiempos. Ni para en tipo tan en forma es suficiente con los galones. En Mónaco hay que prepararse desde el primer minuto y el inglés no ha perdido el tiempo.

Se atisba una pequeña mejora de McLarren, con Alonso undécimo a 1.0 del líder. La ausencia de rectas y el trazado de sólo 3,3 kilómetros ayudan a acercarse a los de arriba. Llegó Fernando a estar quinto, pero en el tramo final fue sobrepasado por seis rivales. Button, con muchos más problemas, acabó detrás del español, a cuatro décimas.

Roberto Merhi también se dio el gusto de marcar el decimoquinto tiempo cuando la pista estaba todavía húmeda. A medida que el asfalto se fue secando de la lluvia de la noche, Will Stevens se le fue acercando y luego acabó por delante, por menos de dos décimas. El piloto de Castellón quiere darle la vuelta a la situación en este exigente trazado.

Las nuevas normas de la Fórmula 1

David Echeverría Orellana

El objetivo es aumentar el interés del aficionado por la Fórmula 1, tanto en la televisión como en el circuito. El Grupo de Estrategia de la F1 se reunió el pasado jueves para tratar de poner algunos puntos en común de cara a mejorar el espectáculo y se llegaron a diferentes conclusiones, una afectaría al campeonato de 2016 y otras cuatro para 2017, entre las que destaca el regreso de los repostajes y un remozado aerodinámico para hacer los vehículos más atractivos y rápidos.
Después de un cambio de reglas como el del año pasado, entra dentro de los planes que algún equipo se diferencia del resto. Sin embargo, la ventaja que obtuvo Mercedes fue tan grande que supuso la gota que colmó el vaso para el espectáculo de una competición que debió inventar el DRS para que un coche pudiera adelantar a otro.
Habiendo caído la audiencia a través de la pequeña campaña y en los trazados, el grupo formado la FIA –Jean Todt-, FOM –Bernie Ecclestone-, y de cada uno de los seis primeras escuderías de 2014 –Mercedes, Red Bull, Williams, Ferrari, McLaren y Force India- buscaron dar un impulso a su negocio en la reunión en Biggin Hill, a la que también asistieron Donald Mackenzie (CVC) y representantes de los fabricantes de motores.
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Para la próxima temporada, 2016, las escuderías han luchado por dejar en sus manos la libre elección de dos compuestos de neumáticos seco (de cuatro disponibles). Actualmente es Pirelli quien elige las gomas de cada fin de semana. La petición de los equipos choca con la seguridad que garantiza la compañía italiana desde que hace dos temporadas –por seguir las peticiones de ‘espectáculo’ que recibió- dio varios sustos con reventones repentinos.
– Coches más rápidos con una evolución aerodinámica: se pretende arrancar al cronómetro entre cinco y seis segundos con respecto a los tiempos por vuelta actuales. Ello vendrá de la mano de una modificación en las reglas aerodinámicas, con unos neumáticos más anchos y la reducción del peso del coche. Aparentemente, este punto no debiera abrir diferencias entre vehículos.
– Repostajes: además de la emoción que supone entrar a boxes para echar gasolina, esta medida provocará pilotos que puedan exprimir más su monoplaza. La estrategia influirá más en el resultado de la carrera así como la concepción del monoplaza. Ahora mismo se trata de una competición de economizar –neumáticos y gasolina-, concepto que podría cambiar.
– Motores con mayor número de revoluciones y que emitan más decibelios (más ruidoso). En el presente año, el ruido aumentó en los propulsores con respecto al anterior, en esta nueva era eléctrica, por una cuestión de estética. Sigue siendo insuficiente en comparación al pasado.
– En otro aspecto para hacer más atractivo al monoplaza, los diseños serán más agresivos.
Además, sobre la mesa también quedaron otros debates más complejos y profundos como el del formato del fin de semana de competición y tomar las medidas necesarias para que las salidas solo se activen por los pilotos sin necesidad de asistencia exterior.
Los puntos acordados en esta cita deben ser trabajados para que la propuesta tome fuerza y vea la luz verde por parte de la Comisión de la F1 y el Consejo Mundial del Mundo del Motor de la FIA, cuya reunión tendrá lugar el próximo mes de julio, en México.

De tal palo tal astilla

David Echeverría Orellana

Mick Schumacher, hijo del siete veces campeón del mundo, ya sabe lo que es ganar carreras en monoplazas. El vástago de Michael se impuso en la tercera carrera de la primera cita de la Fórmula 4 alemana en Oschersleben.
El teutón salía en segunda posición en parrilla merced a su noveno lugar en la primera carrera de ayer. Se puso líder rápido y resistió en cabeza las 18 vueltas que duraba la prueba. Eso sí, se vio favorecido por la salida de un coche de seguridad que impidió que Mawson le atrapara. Acabó con medio segundo de renta sobre su más inmediato perseguidor.
Todo un logro para Mick que, de paso, se convirtió en el mejor novato. Schumacher había sido 12º en la segunda carrera al remontar desde la posición 19ª en la que salía. Venció Dienst.
Gracias a este triunfo, Mick se pone quinto en la general con 27 puntos frente a los 58 de Dienst. Es el mejor de los 11 debutantes.

El feo gesto de Stevens

David Echeverría Orellana

Will Stevens protagonizó un feo gesto al terminar el pasado Gran Premio de Bahréin en el que superó por 44 segundos en la línea de meta a su compañero en el equipo Manor, el español Roberto Merhi.
En su cuenta oficial de twitter, el británico remarcó la ventaja con su compañero en el siguiente mensaje: “Una gran carrera hoy, me he sentido bien con el coche y con un gran ritmo. He vuelto a ganar nuestra pequeña carrera #44 segundos”, decía entre dibujos con sonrisas.
A las pocas horas borró un mensaje que ha encendido los ánimos de muchos aficionados españoles que entienden como imposible que quien quedó muy atrás de ‘Teto’ en las World Series la pasada temporada, sexto contra tercero, lograra rodar un segundo por vuelta más rápido en el circuito de Sakhir.
Merhi se quejó de la falta de tracción del coche, que le dejó rápidamente sin neumáticos en todos los ‘stints’ y en que era “muy constante, pero constantemente lento”. El piloto de castellón no quiere entrar en polémica con su compañero de equipo, ya que lo que más le duele es rodar tan lejos del resto y no saber porqué su coche era sistemáticamente 5 km/h más lento en todas las rectas.

El niño prodigio

David Echeverría Orellana

Es el piloto en el que más ojos se posan esta temporada, aunque Carlos Sainz está toreando bien la situación con buenas actuaciones. Pero Max Verstappen, el debutante más joven de la historia, con sólo 17 años, dejó ese aroma de los deportistas singulares, de esos en los que se atisba lo especial a kilómetros. Su carrera fue un espectáculo total.

De entrada superó a los dos Red Bull y luego se tiró a por los Sauber. Los coches suizos, con el motor Ferrari 2015, sólo estuvieron a seis décimas de los de Maranello en la calificación. Ayer parecieron dos juguetes en manos del imberbe holandés, que los pulverizó en un puñado de vueltas. A Ericsson, en concreto, lo dejó clavado en la penúltima curva (vuelta 9), una horquilla delicada en la que suceden muchas cosas en China. Un poco después (vuelta 19) retrató a Naser, el brasileño del rutilante quinto puesto en Australia.
Por último se encargó de Checo Pérez, que con su motor Mercedes no pudo oponer nada al empuje de Mad Max. Desde allí inició la persecución de los Lotus, Maldonado se fue solo al garete y luego intentó tirar a por Groisjean, aunque el ritmo de Lotus ya era demasiado. A falta de tres vueltas, su motor se quebró y su abandono en medio de la recta principal provoco el coche de seguridad que cerró la carrera. Una lástima para sus merecimientos.
“Fue una pena, porque yo no he cometido ningún error y sólo el fallo del motor no me dejó terminar. Van dos veces este año cuando marchaba en los puntos. Pese a todo, me voy con muy buenas sensaciones”, comentaba Verstappen a MARCA.

Carlos Sainz fue víctima más de una mala elección de gomas, las medias, para iniciar la carrera, que responsable del trompo de la primera vuelta. “Me veía indefenso y sin tracción, como si fuera en agua y al forzar ha llegado el error. Después de eso íbamos bastante bien, hemos recuperado mucho ritmo a la mínima que hemos puesto el blando y todo ha vuelto a la normalidad. Hemos tenido un problema en la caja de cambios que nos ha hecho perder casi un minuto y a partir de ahí la carrera estaba terminada”, comentaba apresadumbrado. Bahreín será la ocasión para desquitarse.
Roberto Merhi también aprendió una lección, la de que “los cambios en un F1 no surten el efecto que en el World Series. He forzado mucho el ala delantera para ganar manajabilidad y eso me ha hecho perder tracción atrás. Ya lo sé para la próxima. Luego en el resto de carrera, fui mejor que Stevens, pero ya era imposible”, comentaba el de Castellón.

Final “feliz” para Mercedes

David Echeverría Orellana

La tensión entre los dos pilotos de Mercedes, Lewis Hamilton y Nico Rosberg, vivió un nuevo capítulo en el Gran Premio de Fórmula 1 de China en Shangai. “Es interesante escucharte decir, Lewis, que estabas pensando sólo en ti mismo, con tu ritmo en cabeza”, ironizóRosberg durante la rueda de prensa posterior a la carrera, en la que terminó segundo por detrás de Hamilton.

El británico explicó justo antes que había ralentizado su velocidad en el tramo medio de la prueba para conservar sus neumáticos. “Eso perjudicó innecesariamente mi carrera”, añadió el piloto alemán. Este se quejó por radio de la lentitud de su compañero, que estaba permitiendo que el Ferrari de Sebastian Vettel se le acercara peligrosamente por detrás.

Sebastian estaba cerca sin necesidad. Además eso me costó mucho tiempo porque tuve que cubrirlo, y mis neumáticos se degradaron al final de la carrera porque mi tanda fue mucho más larga. Así que no, no estoy feliz con eso, por supuesto”, explicó Rosberg. Hamilton respondió a las acusaciones de su compañero, con el que ya tuvo tensiones en 2014, en un año en el que los Mercedes dominaron con puño de hierro la competición.

“Mi tarea no es preocuparme de la carrera de Nico. Mi tarea consiste en dominar mi monoplaza y llevarlo lo más intacto y rápido posible a meta. Y eso hice”, advirtió el actual campeón mundial. Hamilton reconoció que el equipo le pidió desde el muro que acelerara al ver que los Ferrari de Vettel y Kimi Raikkonen estaban cerrando el hueco.

Sin embargo, el bicampeón mundial insistió que su prioridad era cuidar los neumáticos, después de que Vettel se impusiera en el Gran Premio de Malasia precisamente por prestar más atención a sus ruedas.

La amenaza de Red Bull con dejar la F1 si no se cambian las reglas

David Echeverría Orellana

El asesor del equipo Red Bull Helmut Marko ha advertido de que la escudería austríaca podría plantearse abandonar la Fórmula 1 si no cambian las reglas actuales, que a su juicio “matarán al deporte”.

“Evaluaremos la situación otra vez en verano, como todos los años. Miraremos los costes y los ingresos, y si estamos totalmente insatisfechos, contemplaremos una salida de la Fórmula 1”, comentó Marko tras el GP de Australia, en Melbourne.

El equipo Red Bull, cuatro veces campeón de constructores, coincidiendo con otros tantos títulos individuales de su piloto el alemán Sebastian Vettel -ahora en Ferrari-, ha protagonizado un mal comienzo de temporada, con el australiano Daniel Ricciardo sexto y el ruso Daniil Kvyat sin poder salir por fallo mecánico.

Después de la carrera de Melbourne, el director del equipo, Christian Horner, solicitó medidas para igualar el rendimiento de los actuales motores, y Marko comentó que el propietario, Dietrich Mateschitz, podría perder interés en el deporte.

“Sí, el peligro es que el señor Mateschitz pierda su pasión por la Fórmula 1”, subrayó Marko, que criticó las nuevas normas introducidas en 2014, que han dado paso a un dominio absoluto de Mercedes.

“Estas unidades de potencia son la solución errónea para la F1, y lo diríamos aun cuando Renault (proveedor de motores a Red Bull) estuviera en el liderato. Las reglas técnicas no son comprensibles, son demasiado complicadas y demasiado caras”, explicó.

Marko continuó con sus críticas a la actual normativa: “Estamos gobernados por una fórmula de ingenieros. Nosotros también queríamos una reducción de costes, pero no está ocurriendo así. Un diseñador como Adrian Newey (que ha dejado la F1) está castrado por esta clase de motor. Estas reglas matarán el deporte”.

La escudería Red Bull, cuyo propietario posee también el equipo Toro Rosso, tiene firmado un compromiso de permanencia en la Fórmula 1 al menos hasta el año 2020.

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